PROYECTO PICNIC IN ENGLAND

Un campo verde, dos niñas en pijama y un ovillo rojo que lo enreda todo. Una historia de juego, ternura y luz suave que no hacía ruido, pero decía mucho.

A veces, la infancia se parece a una película: con libertad, migas de galleta y una manta al viento.  Esta sesión fue eso.

¿Qué buscaba el cliente?

El proyecto nació con la intención de capturar imágenes naturales, con tono narrativo, que transmitieran calidez, autenticidad y ese pequeño caos encantador que tienen las tardes al aire libre.

¿Qué hizo La Señora Rosebud?

Me encargué de toda la planificación de la sesión, desde la idea visual hasta la selección de vestuario y elementos que nos ayudaran a construir la atmósfera deseada.

Organicé el picnic en una localización que aportara amplitud, textura y color natural. Realicé las fotografías en movimiento, observando con atención para captar momentos espontáneos.

Después, trabajé en la edición buscando una estética cálida, ligeramente nostálgica, que reforzara la sensación de cercanía y cuento real.

¿Cómo fue el resultado?

El resultado fue una serie de imágenes que respiran ternura sin cursilería. Las niñas jugaron, se dejaron mirar, comieron galletas y se tumbaron en la hierba sin saber que estaban siendo retratadas para el recuerdo.

El ovillo de lana, el perro entrometido, la manta roja al viento… todo conspiró a favor de una historia que parecía sacada de una tarde cualquiera y, a la vez, de una escena de cine. La experiencia fue tan fluida como sincera. Y eso, en fotografía, se nota.

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