La cámara no grita. Observa, encuadra y dispara cuando se lo digo. Retratos con carácter, productos que cuentan algo, momentos que merecen quedarse.
Tú, como eres. Pero con buena luz. No necesitas disfrazarte de otra para parecer profesional. Solo estar bien mirada.
Tus productos no son genéricos. Tus fotos tampoco deberían serlo. Objetos bien retratados que despiertan ganas, confianza y un poco de curiosidad.
Hay cosas que solo pasan una vez. Mejor que te pillen con una cámara cerca. Documentar el cómo también cuenta. Porque el proceso, a veces, es la historia.
Las fotos no necesitan explicación, pero esta señora te las cuenta igual. Entra al portfolio y verás de lo que estamos hablando. Literalmente.
Escríbeme algo bonito (o urgente).